Nutrición

Omega-3 y grasas:
el antiinflamatorio
más accesible

Nutrición · 7 min lectura · Junio 2026

No todos los tipos de grasa hacen lo mismo en el cuerpo. Hay grasas que alimentan la inflamación — y grasas que la frenan. En endometriosis, entender esta diferencia no es un detalle nutricional menor: es uno de los cambios dietéticos con mayor respaldo científico y más fácil de implementar sin eliminar nada.

El protagonista de este artículo es el omega-3. Pero para entender por qué importa, hay que entender primero el contexto: la guerra silenciosa entre dos tipos de ácidos grasos que ocurre en cada célula de tu cuerpo.

Omega-6 vs. omega-3: la balanza de la inflamación

El cuerpo humano necesita tanto omega-6 como omega-3 para funcionar. El problema no es el omega-6 en sí — es la proporción. La dieta occidental típica tiene una ratio de omega-6 a omega-3 de entre 15:1 y 20:1. La ratio que favorece una respuesta inflamatoria equilibrada está más cerca de 4:1.

Cuando hay mucho omega-6 y poco omega-3, las células producen preferentemente prostaglandinas de la serie 2 — las proinflamatorias, las mismas que amplifican las contracciones uterinas y el dolor menstrual. Cuando aumenta el omega-3, la balanza se inclina hacia las prostaglandinas de la serie 3 — antiinflamatorias — y la intensidad de la respuesta inflamatoria se reduce.

20:1
Ratio omega-6/omega-3 en la dieta occidental media La ratio ideal para reducir la inflamación crónica está entre 4:1 y 2:1 — cinco veces menos omega-6 relativo al omega-3

EPA, DHA y ALA: cuál importa más y por qué

Omega-3 marino
EPA — ácido eicosapentaenoico
Mayor evidencia antiinflamatoria

Es el omega-3 con mayor acción antiinflamatoria directa en endometriosis. El EPA inhibe la conversión del ácido araquidónico — el precursor proinflamatorio — en prostaglandinas PGE2 y leucotrienos LTB4, que son las moléculas que generan inflamación y dolor pélvico. También puede servir como marcador de severidad de la enfermedad: niveles bajos de EPA en sangre se han asociado con mayor intensidad de síntomas.

Fuentes principales
Sardinas Salmón Caballa Boquerones Aceite de krill Aceite de pescado
Omega-3 marino
DHA — ácido docosahexaenoico
Antiinflamatorio y neuroprotector

El DHA actúa en sinergia con el EPA y tiene un papel especialmente relevante en la membrana celular — modifica su composición haciéndola más fluida y menos favorable a la señalización inflamatoria. Además, tiene propiedades neuroprotectoras que pueden ser relevantes en la sensibilización central del dolor crónico asociado a la endometriosis. En suplementación, siempre se busca la combinación EPA+DHA, no uno solo.

Fuentes principales
Salmón Caballa Atún Ostras Algas marinas (vegano)
Omega-3 vegetal
ALA — ácido alfa-linolénico
Conversión limitada — complementario

El ALA es el omega-3 de las fuentes vegetales — nueces, semillas de lino, semillas de chía, aceite de lino. El problema es que el cuerpo humano convierte el ALA en EPA y DHA con una eficiencia muy baja: entre el 5% y el 15% en el mejor de los casos. Esto significa que comer nueces o semillas de lino es beneficioso, pero no equivalente a consumir pescado azul o tomar un suplemento de aceite de pescado. Para las personas que no comen pescado, los suplementos de omega-3 de algas son la alternativa más efectiva — ofrecen EPA y DHA directamente.

Fuentes principales
Nueces Semillas de lino Semillas de chía Aceite de lino Aceite de cáñamo

Qué dice la evidencia real sobre omega-3 y endometriosis

Aquí viene el matiz importante — y es uno que muchas fuentes no mencionan porque complica el mensaje. La evidencia sobre omega-3 y endometriosis es positiva pero no tan sencilla como "toma omega-3 y tendrás menos dolor".

Lo que los estudios muestran con consistencia
Los omega-3 reducen los marcadores inflamatorios en sangre — IL-6, TNF-α, PCR — en pacientes con endometriosis. Un estudio de cohorte de 2025 con 289 pacientes confirmó reducciones significativas de estos marcadores con suplementación de EPA+DHA a 900 mg/día durante 12 semanas. La inflamación sistémica baja — y eso tiene valor clínico real.
Lo que los estudios muestran con menos consistencia
El impacto directo sobre el dolor es más variable. Un metaanálisis de 2025 con 424 pacientes en cinco ensayos clínicos no encontró efecto estadísticamente significativo sobre el dolor en escala EVA. La reducción inflamatoria y la reducción del dolor no siempre son paralelas — especialmente cuando el dolor tiene un componente de sensibilización central que los omega-3 no abordan directamente.

Los omega-3 reducen consistentemente los marcadores inflamatorios en endometriosis. Su efecto sobre el dolor percibido es más variable — probablemente porque el dolor en endometriosis tiene múltiples mecanismos, no todos de origen inflamatorio.

Effect of omega-3 PUFA on endometriosis · Clinics 2025 · PMC12051631 · Frontiers in Nutrition 2026

¿Qué significa esto en la práctica? Que aumentar el omega-3 sigue teniendo sentido — reducir la inflamación sistémica tiene valor aunque no se traduzca inmediatamente en menos dolor. Pero no es una solución mágica ni un sustituto del tratamiento médico.

Las grasas que aumentan la inflamación

Omega-6 en exceso
Aceites vegetales refinados y ultraprocesados
Proinflamatorio en exceso

El omega-6 no es malo en sí mismo — el cuerpo lo necesita. El problema es el exceso relativo respecto al omega-3. Los aceites de girasol, maíz y soja — presentes en la mayoría de ultraprocesados — son muy ricos en omega-6 y contribuyen a una ratio desfavorable. Reducir su consumo no requiere eliminarlos, sino desplazarlos progresivamente hacia aceite de oliva como grasa de cocina principal.

Dónde se acumulan
Bollería industrial Snacks y fritos Margarina Platos precocinados Aceites refinados de semillas

No necesitas suplementar para mejorar tu ratio omega-3/omega-6. Comer pescado azul dos o tres veces por semana y cambiar los aceites refinados por aceite de oliva ya mueve la balanza en la dirección correcta.

Sienko et al. · Ginekol Pol 2024;95(7):573–583 · PMC12051631, 2025
Guía práctica: cómo mejorar tu ratio de grasas
Referencias científicas
  1. Liu E et al. Effect of omega-3 polyunsaturated fatty acid on endometriosis. Clinics. 2025. PMC12051631
  2. Sienko A et al. The effect of omega-3 and resveratrol on endometriosis. Ginekol Pol. 2024;95(7):573–583. PubMed
  3. Omega-3 PUFA intake and pain, inflammatory cytokines, and quality of life in endometriosis. Front Nutr. 2026. Ver artículo
  4. Snipe RMJ et al. Omega-3 long chain PUFA and dysmenorrhoea pain: systematic review and meta-analysis. Nutr Diet. 2024. Ver artículo
  5. Popa AD et al. Dietary and Nutritional Interventions for the Management of Endometriosis. Nutrients. 2024;16(23):3988. doi:10.3390/nu16233988
  6. Arab A et al. Food groups and nutrients and risk of endometriosis: systematic review and meta-analysis. Nutr J. 2022;21:58.
Registra lo que comes y cómo te sientes.

Fora te ayuda a detectar si hay relación entre tu alimentación y tus síntomas semana a semana.

Unirme a la lista →